Enero es el mes de los buenos propósitos, y uno de los más habituales es organizarse mejor en la cocina. Aquí entra en juego el batch cooking: dedicar un par de horas un día de la semana, normalmente el domingo, a dejar preparadas las bases de las comidas de los días siguientes.
Para esta forma de cocinar, la soja texturizada es una gran aliada. Se elabora a partir de harina de soja desgrasada, que pasa por un proceso de cocción y extrusión que le da su textura característica, parecida a la de la carne picada. Es un producto seco, que se conserva mucho tiempo en la despensa, se hidrata en pocos minutos y absorbe muy bien los sabores de los ingredientes con los que se cocina.
Una buena base de soja texturizada se convierte en tres o cuatro platos distintos durante la semana.
Para hidratarla, basta con cubrirla con agua caliente o caldo durante unos 10 o 15 minutos, escurrirla bien presionando con las manos o con un colador y cocinarla como haríamos con la carne picada. Si se hidrata en caldo de verduras, gana sabor desde el principio.
Una propuesta de batch cooking: preparar una buena olla de sofrito de cebolla, ajo, zanahoria y tomate con la soja texturizada hidratada, y repartirla en varios usos a lo largo de la semana:
- Lunes: pasta con salsa boloñesa.
- Miércoles: chili con alubias rojas, maíz y especias.
- Viernes: pimientos, calabacines o berenjenas rellenos y gratinados al horno.
- Fin de semana: una lasaña o unas empanadillas caseras.
Esta base se conserva tres o cuatro días en la nevera, en recipientes bien cerrados, y también se puede congelar en raciones. Así, entre semana solo hay que calentar, añadir un ingrediente nuevo y en pocos minutos tenemos la comida lista.
Nuestra Soja Texturizada Media Bio es ecológica, apta para veganos y fuente de fibra y proteínas. El tamaño medio de sus trozos es muy versátil para salsas y rellenos. Se presenta en formato de 200 g, ideal para tener siempre en la despensa.