Las noches de verano invitan a planes tranquilos, y pocos son tan apetecibles como una sesión de cine en casa: luces bajas, una buena película y un cuenco de palomitas recién hechas. Hacerlas tú mismo es fácil, rápido y mucho más divertido de lo que parece.
Las palomitas no se hacen con cualquier maíz. Se usa una variedad concreta, de grano pequeño y con una cubierta muy dura y resistente. Dentro de cada grano hay almidón y una pequeña cantidad de agua. Al calentarlo, esa agua se convierte en vapor, la presión aumenta y, cuando la cubierta ya no puede más, el grano estalla y el almidón se expande, formando esa espuma blanca y crujiente que tanto nos gusta.
Un poco de aceite, una sartén con tapa y unos minutos de paciencia.
Estos son los pasos para unas palomitas perfectas con nuestro maíz:
- Calienta un fondo de aceite, de unos 2 mm, en una sartén amplia o una olla.
- Añade el maíz y tapa.
- Cuando empiecen a estallar, mueve varias veces el recipiente sin destaparlo.
- Cuando apenas se oigan explosiones, apaga el fuego para que el maíz no se queme.
- Añade sal o azúcar al gusto.
Una vez hechas, puedes darles mil versiones. Para las saladas, prueba con un poco de pimentón, orégano, levadura nutricional o una pizca de curri. Si las prefieres dulces, un poco de canela o un hilo de miel o sirope les van muy bien. Lo ideal es aliñarlas en caliente y remover bien para que el sabor se reparta.
Hacer palomitas en casa también es una buena actividad para compartir con los más pequeños, siempre con un adulto al cargo del fuego. Ver y oír cómo estallan los granos bajo la tapa es parte del espectáculo.
Si quieres más detalles, echa un vistazo a nuestra receta de Palomitas. Y para prepararlas, nuestro Maíz para Palomitas Bio, de agricultura ecológica, en formato de 500 g, fuente de fibra y apto para veganos, con un aroma y un sabor inconfundibles. ¡Que empiece la película!