Espelta, un trigo antiguo: la espelta inflada en el desayuno

La espelta está de moda, pero de nueva no tiene nada. Es uno de los trigos más antiguos que se conocen y se cultiva en Europa desde hace miles de años. En ecoBASICS os contamos algunos detalles de este cereal y una forma muy fácil de incorporarlo al desayuno.

La espelta (Triticum spelta) es un pariente cercano del trigo común. Es lo que se conoce como un trigo vestido: su grano queda envuelto en una cascarilla que no se separa al trillar, y hay que descascarillarlo antes de poder molerlo o cocinarlo. La planta es rústica y se adapta bien a suelos pobres y climas frescos. En Asturias, por ejemplo, se cultiva desde hace siglos con el nombre de escanda.

La espelta es un trigo, así que contiene gluten.

Un apunte importante: la espelta es una especie de trigo y, por lo tanto, contiene gluten. No es apta para personas con celiaquía.

En la cocina, la espelta tiene un sabor suave, ligeramente dulce y con notas a frutos secos. Se usa en panes, pasta, galletas y, también, en cereales de desayuno. Una de las formas más fáciles de tomarla es inflada: los granos se someten a calor y presión hasta que se expanden, y el resultado es un cereal muy ligero y crujiente, que se puede tomar tal cual, sin necesidad de cocinarlo. Es perfecto para las mañanas con prisa.

Algunas ideas para la espelta inflada:

  • Con leche o bebida vegetal, sola o mezclada con otros cereales.
  • En un bol de yogur con fruta fresca de temporada, como higos o uvas.
  • En barritas energéticas caseras, ligadas con un poco de crema de frutos secos y sirope.
  • Para dar un toque crujiente a tortitas, cremas o postres.

Nuestra Espelta Inflada Bio es ecológica, apta para veganos y fuente de fibra y proteínas. Se presenta en formato de 100 g, ligero y fácil de guardar en la despensa. Una manera sencilla de llevar a la mesa del desayuno un cereal con miles de años de historia.

Especias de invierno: jengibre en polvo para infusiones, cremas y dulces
Cette base de données est neutralisée.