Diciembre es el mes de las cocinas llenas, de los olores a canela y de los detalles hechos a mano. En ecoBASICS nos encanta aprovechar estas semanas para preparar dulces sencillos con lo que tenemos en la despensa, y el crunchy de chocolate se ha ganado un lugar fijo en nuestras recetas navideñas.
Lo que empezó en Inglaterra como un cereal un poco distinto a los demás ha ganado fama en todo el mundo. En inglés, crunchy significa crujiente, y basta con probarlo para entender el nombre. Esa textura es precisamente lo que lo hace tan interesante en repostería: aporta un contraste muy agradable frente a cremas, mousses y chocolates.
Un tarro de cristal, un lazo y una etiqueta escrita a mano: el regalo más sencillo suele ser el que más gusta.
Algunas ideas para estas fiestas:
- Rocas de chocolate: funde chocolate negro al baño maría, mézclalo con crunchy y forma montoncitos sobre papel de horno. Unas horas en la nevera y listos.
- Vasitos de postre: alterna capas de yogur griego o natillas con crunchy y unos gajos de mandarina.
- Base de tarta sin horno: tritura el crunchy, mézclalo con un poco de mantequilla o de grasa de coco fundida y presiona en el molde.
- Tarros para regalar: rellénalos con crunchy y frutos secos, ciérralos bien y decóralos con una cinta.
Si regalas tus rocas de chocolate o tus tarros, añade una pequeña etiqueta con los ingredientes y la fecha en que los preparaste. Así quien los reciba sabrá qué lleva y cuándo conviene disfrutarlos. Guárdalos en un lugar fresco y seco para que conserven la textura crujiente.
Lo mejor de estas recetas es que se pueden hacer en familia. Fundir el chocolate, mezclar, formar las rocas y decorar los tarros es una actividad perfecta para una tarde de vacaciones con los más pequeños.
Nuestro Crunchy Chocolate Bio viene en formato de 375 g, es vegano y es fuente de fibra. Además de protagonista del desayuno, es un aliado estupendo para dar a tus postres navideños ese punto crujiente que los hace irresistibles.