Arroz rojo: un integral con color propio

Entre los arroces integrales, el arroz rojo es uno de los más llamativos. Su grano, de un tono que va del granate al marrón rojizo, aporta color a cualquier plato y tiene una personalidad propia en la mesa. Es un arroz poco habitual en nuestras cocinas, pero cuando se descubre, suele quedarse. Te contamos de dónde le viene ese color y cómo sacarle partido en la cocina.

El color del arroz rojo está en el salvado, la capa exterior del grano, que contiene pigmentos naturales. Como es un arroz integral y conserva ese salvado intacto, mantiene su color también después de la cocción. Si se puliera como el arroz blanco, perdería buena parte de ese tono.

El arroz rojo de ecoBASICS se cultiva en los suelos volcánicos de la región de Tasikmalaya, en Indonesia. Tiene un sabor anuezado y terroso, una textura firme y un aroma agradable que lo hacen diferente de los arroces más conocidos. Es un arroz que sorprende a quien lo prueba por primera vez.

Color, sabor a nuez y una textura firme que aguanta muy bien en ensaladas.

Para cocinarlo, calcula dos partes de agua por cada parte de arroz y unos 40 minutos de cocción. Queda suelto y firme, por eso es ideal para ensaladas, pilafs y guarniciones que se preparan con antelación. También se lleva muy bien con otros integrales: mezclado con basmati integral o arroz salvaje, el plato gana en matices. Un buen truco es cocer cada arroz por separado, respetando sus tiempos, y mezclarlos después.

En otoño, combínalo con calabaza asada, setas salteadas, granada y unas nueces: un plato de temporada lleno de color. O úsalo como base de un bol templado con legumbres y verduras de la huerta.

Nuestro Arroz Rojo Bio se presenta en formato de 500 g y es apto para veganos. Si quieres ver lo bien que combina con otros arroces, prueba nuestra Ensalada de tres arroces, fresca, colorida y perfecta para el táper.

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